Nauplia

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Javier Reverte escribió en Corazón de Ulises que «Nauplia es la ciudad más hermosa de Grecia». Querido viajero, basta imaginar sus callejones entre buganvillas y el castillo del Bourtzi sobre el agua para entender el entusiasmo. Pero esta ciudad tiene bastante más que una bonita fachada.

Nauplia, Nafplio o Nafplion: encontrarás los tres nombres al preparar el viaje y todos se refieren a la misma ciudad. Está junto al golfo Argólico, en el Peloponeso, y fue capital de Grecia antes de Atenas. Entre su casco antiguo, sus fortalezas y sus playas cercanas, hay mucho donde elegir.

Además, es una buena base para visitar Micenas y Epidauro. Vamos a ver qué merece la pena conocer, cómo llegar desde Atenas y cuánto tiempo reservar para disfrutarla a tu ritmo.

Dónde está Nauplia y por qué visitarla

Nauplia está en la Argólida, en el noreste del Peloponeso, de la que es capital administrativa. Su casco antiguo se extiende junto al golfo Argólico, a unos 150 km de Atenas por carretera. Calcula alrededor de dos horas en coche, según el tráfico y el punto de salida.

Una de las cosas que más apetece hacer aquí es pasear sin un recorrido demasiado rígido. Puedes pasar de una plaza llena de terrazas a un callejón tranquilo y, poco después, encontrarte frente al mar. Esa mezcla de historia y vida cotidiana explica buena parte de su encanto.

Si te alojas en Atenas, puedes reservar con nosotros una excursión a Nauplia, Micenas, Epidauro y el Canal de Corinto. Combina un paseo por la ciudad con dos grandes yacimientos del Peloponeso y la parada en el canal, con ida y vuelta en el día. Es una opción práctica si te apetece conocer varios lugares sin alquilar coche.

Un apunte curioso: parte de la ciudad baja se levantó sobre terreno ganado al mar durante el dominio veneciano, a finales del siglo XV. Antes, la población se concentraba en la altura de Acronauplia. Mirar el promontorio desde abajo ayuda a entender cómo fue creciendo Nauplia.

Un destino con capas de historia

Pocas ciudades griegas acumulan tantas dominaciones en tan poco espacio. Nauplia aparece ya mencionada en una lista egipcia atribuida al templo funerario de Amenhotep III (siglo XIV a.C.) bajo el nombre de Nuplija. Es una identificación propuesta por egiptólogos, no una certeza cerrada, pero que da buena idea de su antigüedad. Después fue puerto de Argos en época clásica.

La cronología posterior se lee casi como un mapa de Europa:

  • 1212–1388: dominio franco.
  • 1388–1540: primer periodo veneciano, cuando se la conocía como Napoli di Romania.
  • 1540–1686: primer periodo otomano (Anabolı).
  • 1686–1715: segundo periodo veneciano, en el que se construye Palamidi.
  • 1715–1822: segundo periodo otomano.
  • 1827–1834: Nauplia es capital del nuevo Estado griego antes del traslado a Atenas.
  • 1834: el rey Otón traslada la capital a Atenas.

De ahí la mezcla que verás por todas partes: murallas venecianas, fuentes otomanas, iglesias bizantinas, mansiones neoclásicas y el recuerdo omnipresente de Ioannis Kapodistrias, primer gobernador del Estado griego.

¿Por qué se la considera una de las ciudades más románticas de Grecia?

Las buganvillas sobre las fachadas neoclásicas, las farolas de hierro, los callejones de Psaromahala y los cafés con mesas en patios interiores hacen que el paseo tenga mucho encanto. Y al anochecer aparece otra buena razón para quedarse un rato junto al puerto: el Bourtzi iluminado sobre el agua.

Qué ver en Nauplia: casco antiguo y vida urbana

Plaza Syntagma y el centro histórico peatonal

El corazón de la ciudad es la plaza Syntagma, pavimentada en mármol pulido. Un detalle precioso que, ojo, se vuelve resbaladizo con la lluvia, así que cuida el calzado. A su alrededor se concentran el antiguo Parlamento (Vouleftikó), el edificio Trianón, el Museo Arqueológico y varios cafés clásicos. Es el «salón» de la ciudad, especialmente al atardecer.

El acceso simbólico al centro es la Puerta de Tierra (Pyli tis Xiras). La que ves hoy es una reconstrucción de la antigua puerta veneciana, que daba acceso a la ciudad amurallada. Es un buen lugar para empezar el paseo por el casco antiguo.

Más allá de las calles principales, vale la pena perderse por dos barrios con carácter propio. Uno es Psaromahala, el antiguo barrio de pescadores, con callejones estrechos que suben hacia Acronauplia. El otro es Pronia, el barrio neoclásico que Kapodistrias fundó hacia 1828–1830 para acoger a los refugiados de la guerra, donde todavía se reconoce el trazado de calles en cuadrícula.

Iglesias y edificios clave

Tres edificios cuentan buena parte de la historia moderna de Grecia.

Agios Spyridon es, quizá, el más cargado de drama. El 27 de septiembre de 1831 (calendario juliano), Ioannis Kapodistrias fue asesinado al entrar a misa por Konstantinos y Georgios Mavromichalis, miembros de la poderosa familia de Mani enfrentada a su política centralizadora. En la fachada se conserva una marca que la tradición local identifica con el impacto del disparo.

El Vouleftikó, antigua mezquita de Agha Pasha, albergó las sesiones del Parlamento griego entre 1825 y 1826. Es uno de los lugares más simbólicos del Estado griego moderno.

La catedral de Agios Georgios guarda una copia de La Última Cena inspirada en Leonardo, y fue donde se celebró el funeral de Kapodistrias. A estos se suman pequeñas iglesias como la Frankoklisia («iglesia franca»), que recuerdan la mezcla cultural de la ciudad.

Museos imprescindibles

El que no te puedes perder es el Museo Arqueológico de Nauplia, instalado en un antiguo almacén veneciano de 1713, en la misma plaza Syntagma. Su pieza estrella es la Panoplia de Dendra, una armadura micénica de bronce del siglo XV a.C. Verla ayuda a imaginar cómo podía equiparse un guerrero hace más de tres mil años. También encontrarás cerámica y objetos de la vida cotidiana y funeraria de los centros micénicos de la Argólida.

Para una visita diferente, está el Museo del Komboloi. Explica estos cordones de cuentas que muchos griegos hacen pasar entre los dedos para entretenerse, distintos de los rosarios religiosos. Es pequeño y también tiene tienda, por si te apetece llevarte uno de recuerdo.

Si te interesa la vida cotidiana y la indumentaria, apunta el Museo de la Fundación Basil Papantoniou, antes conocida como Fundación del Folclore Peloponésico. El Museo de la Guerra es otra opción para profundizar en la historia moderna. Y la misma fundación cuenta con Stathmos, un museo dedicado a la infancia, en la antigua estación de ferrocarril.

Si solo tienes tiempo para uno, que sea el Arqueológico. Si te apetece una segunda visita más breve y diferente, suma el Museo del Komboloi.

Las tres grandes fortalezas de Nauplia

Palamidi, la fortaleza en altura

Palamidi es el gran símbolo de la ciudad. La construyeron los venecianos entre 1711 y 1714, a unos 216 metros de altitud, siguiendo el proyecto de los ingenieros Antonio Giaxich y La Salle. Su historia tiene una ironía: los otomanos la conquistaron en 1715, apenas un año después de terminarse.

Es una fortaleza inteligente, compuesta por ocho bastiones autónomos interconectados (Agios Andreas, Miltiades, Leonidas, Themistocles y otros). ¿La idea? Que aunque cayera uno, los demás pudieran seguir resistiendo. Aquí estuvo encarcelado Theodoros Kolokotronis, héroe de la independencia que cayó en desgracia política tras la guerra. La estancia que se muestra como su celda se vincula a él por tradición, aunque su ubicación exacta es discutida.

La subida tradicional es por la famosa escalinata. La leyenda habla de 999 escalones, pero las cifras publicadas varían. Lo importante para organizarte es que la subida es larga. También puedes llegar en coche o taxi hasta la entrada superior. Una opción cómoda es subir en taxi y bajar andando, si las rodillas y el calor acompañan.

En verano, intenta visitarla a primera hora o al final de la tarde, dentro del horario de apertura, porque hay poca sombra. Lleva agua, gorra y calzado con buen agarre. Recorre los bastiones con calma: las vistas sobre el casco antiguo, el puerto y el golfo Argólico son una de las grandes razones para subir.

Acronauplia (Its Kale), el promontorio más antiguo

Acronauplia es el núcleo más antiguo de Nauplia, habitado de forma casi continua desde época prehistórica. Su nombre otomano, İç Kale, significa «castillo interior», y en sus recintos conviven restos de distintas épocas: antigua, bizantina, franca, veneciana y otomana. En el sector occidental aún se ven murallas del siglo IV a.C., construidas con grandes bloques de piedra. En su base se encuentra la capilla de Panagia tis Spilias.

Puedes subir caminando desde Psaromahala. La última hora de la tarde es un buen momento, cuando la luz ilumina Palamidi y el Bourtzi. Desde arriba tienes una vista muy completa del casco antiguo y del puerto.

Bourtzi, el icono del puerto

Sobre el islote de Agioi Theodoroi, en medio del puerto, se alza el Bourtzi, la imagen más reconocible de Nauplia. Lo construyeron los venecianos en 1473 sobre el escollo (de ahí el nombre que figura en algunas fuentes, «Castello dello Scoglio»). «Bourtzi» procede del turco burç, «torre».

Antiguamente, una cadena de hierro entre el islote y la costa ayudaba a cerrar el puerto a los barcos enemigos. Después tuvo usos insólitos: en el siglo XIX alojó a verdugos y, ya en el siglo XX, funcionó como hotel. Cuesta imaginar un cambio de huéspedes más llamativo.

El Bourtzi reabrió al público en agosto de 2023 tras una restauración completa, e incluye ascensor para personas con movilidad reducida hasta la primera planta. Se accede en barco desde el puerto, con una travesía de 5 a 10 minutos. El servicio es más frecuente en temporada alta y puede cambiar según el clima, así que conviene confirmarlo el mismo día en el muelle. Si necesitas un acceso sin escalones, consulta también las condiciones de embarque, ya que el ascensor del castillo no resuelve ese tramo.

Puerto y paseo marítimo de Nafplio

El frente marítimo y la marina

El paseo del puerto, Akti Miaouli, concentra las terrazas más fotografiadas de la ciudad, con veleros, palmeras y vistas directas al Bourtzi, Acronauplia y Palamidi. Al atardecer se llena de gente para la volta, ese paseo lento tan griego, especialmente los fines de semana con atenienses de visita. De día tiene un aire tranquilo. Al anochecer se transforma en el centro de la vida social.

Si llegas en coche, encontrarás zonas de aparcamiento gratuito junto al puerto, desde las que puedes continuar a pie hacia el casco antiguo. Utiliza las plazas señalizadas para turismos, porque también hay espacios reservados para autobuses y otros usos.

Paseo de Arvanitia y los Cinco Hermanos

Desde el puerto parte el paseo de Arvanitia, un sendero costero de aproximadamente 1 km que bordea el paisaje rocoso de Acronauplia. El nombre se relaciona con la población albanesa que vivía en esta zona, aunque también circulan leyendas sobre su origen.

Al inicio del recorrido están los Cinco Hermanos (Pente Adelphia), cinco cañones que dan nombre a su propio bastión. El paseo costero ha sufrido cierres por desprendimientos: si encuentras barreras o una prohibición de paso, respétalas. Para llegar a la playa de Arvanitia puedes ir por el acceso desde la Puerta de Tierra.

Mejores miradores al atardecer

Para ver caer el sol, Acronauplia permite combinar el casco antiguo y el Bourtzi en una misma vista. Si prefieres quedarte junto al mar, las terrazas de Akti Miaouli son una opción cómoda. Palamidi también ofrece grandes panorámicas, aunque tendrás que encajar la visita con su horario de cierre.

Playas en Nauplia y alrededores

Playas urbanas y de proximidad

La más cercana al casco antiguo es Arvanitia, a unos 10 minutos a pie: pequeña, de guijarros y con aguas que ganan profundidad pronto. Desde allí, el sendero costero hacia Karathona pasa por la pequeña cala de Neraki. El recorrido hasta Karathona ronda los 2,7 km y tiene poca sombra. Al llegar encontrarás una playa de arena más amplia, una buena opción si buscas pasar varias horas junto al mar.

Playas cercanas en coche

Con coche se abre el abanico. Tolo, a unos 11 km, es el clásico pueblo veraniego, con aguas poco profundas, alojamiento familiar y deportes acuáticos. Desde su puerto se organizan cruceros de un día a Hidra y Spetses. Asini, a una distancia parecida, combina playa y un yacimiento asociado a la ciudad que aparece en la Ilíada.

También puedes acercarte a Plaka, Kondyli, Kantia o Iria, al sureste, o explorar Nea Kios, Myloi y Kiveri, al otro lado del golfo. Son alternativas para repartir varios días de playa, sin intentar conocerlas todas en una sola jornada.

Senderismo costero y pequeñas capillas

Si te apetece caminar más allá de la playa, en el entorno de Karathona hay pequeñas capillas como Agios Nikolaos Krasokistos, junto al agua, Panagia Katakrymeni, en la roca, y Agios Ioannis. Los desvíos hacia ellas pueden ser más estrechos e irregulares que el paseo principal. Lleva calzado adecuado y reserva estas caminatas para las horas de menos calor.

Excursiones desde Nauplia por Argólida y el Peloponeso

Una de las grandes razones para alojarse en Nauplia es su posición central. Desde aquí tienes a tiro algunos de los yacimientos más importantes del mundo griego.

Grandes yacimientos arqueológicos

Micenas (unos 30 km, 30 minutos), Patrimonio de la Humanidad, es visita obligada: la Puerta de los Leones, el Tesoro de Atreo, conocido tradicionalmente como la tumba de Agamenón, el Círculo de Tumbas A y las murallas ciclópeas. Combina bien con una parada en el Hereo de Argos.

Epidauro, a unos 30 km, conserva uno de los teatros antiguos mejor preservados de Grecia, con capacidad para unos 14.000 espectadores y una acústica extraordinaria. En verano, el Festival de Atenas y Epidauro permite disfrutar de representaciones en el propio teatro. Si coincide con tu viaje, merece la pena mirar la programación.

Tirinto (a solo 4 km) es la gran infravalorada. También Patrimonio de la Humanidad, con murallas ciclópeas de hasta 7–8 metros de grosor, permite seguir explorando el mundo micénico más allá de Micenas.

  • Argos, a unos 12 km, tiene un gran teatro antiguo y el Castillo de Larissa. Es una de las ciudades con una historia de ocupación más larga de Grecia.
  • Antigua Corinto y Acrocorinto, a unos 65–75 km, combinan el Templo de Apolo, el bema asociado al juicio de san Pablo y una fortaleza con grandes vistas.
  • Nemea, a unos 50 km, permite unir el Templo de Zeus con una ruta por las bodegas de Agiorgitiko.

Si quieres conocer varios, reparte las visitas entre distintos días. Micenas y Tirinto combinan bien en una misma jornada por su cercanía y su historia compartida. Para Epidauro puedes reservar otra mañana y acercarte después a la costa.

Pueblos costeros y planes alternativos

Para cambiar de ritmo, los pueblos del golfo Argólico, como Tolo, Asini, Nea Kios, Myloi y Vivari, ofrecen planes de playa y taberna. Si te apetece visitar islas, desde Tolo se organizan cruceros de un día a Hidra y Spetses. Revisa las salidas para tus fechas: son excursiones turísticas, no una conexión regular que puedas dar por hecha para desplazarte entre islas.

Para los amantes de la naturaleza, están el monasterio de Agios Dimitrios Avgou y la garganta de Rados, o el lago Stymfalia, con sus aves y su relación con los mitos de Heracles. Monemvasía, la ciudad medieval amurallada sobre una roca, queda bastante más lejos. La reservaría para continuar una ruta por el Peloponeso, con tiempo para disfrutarla y valorar una noche allí.

Como experiencia local, la zona de Argos y Kranidi es gran productora de aceite; algunas almazaras ofrecen catas guiadas, un plan estupendo para entender la gastronomía de la región.

Cómo llegar a Nauplia

Desde Atenas

En coche son unos 150 km. Desde Atenas, toma la A8 hacia Corinto y después la A7 en dirección a Trípoli, siguiendo la salida señalizada hacia Nauplia. Cuenta alrededor de dos horas, más las paradas y el tráfico. Hay peajes. Si te apetece ver el Canal de Corinto, tendrás que salir de la autopista y acercarte a un mirador.

En autobús, la compañía KTEL Argolida conecta Nauplia con la estación de Kifisós (Terminal A) de Atenas. El trayecto dura unas 2h10–2h30 y hay varias frecuencias diarias. Como orientación, el billete ronda los 15,70 € por trayecto. Conviene verificar horarios y precios actuales antes de viajar.

Nauplia no tiene tren de pasajeros activo ni un ferry directo desde Atenas. Para organizar el viaje desde la capital, las opciones habituales son coche, autobús o excursión por carretera.

Si prefieres llevar la ruta organizada, nuestra excursión a Nauplia desde Atenas reúne la ciudad, Micenas, Epidauro y el Canal de Corinto en una jornada de unas 10 horas. Tienes resueltos los desplazamientos entre las paradas y el regreso a Atenas. Al reservar puedes elegir entre las modalidades disponibles con audioguía o guía en español. Encaja si buscas una primera toma de contacto con varios lugares del Peloponeso. Si quieres dedicar el día entero a Nauplia, te conviene ir por libre.

Desde el aeropuerto

Lo más práctico es alquilar coche en el aeropuerto de Atenas y conducir directo (unos 170 km, 2h15 aproximadamente). Si no quieres conducir, la alternativa es llegar a la estación de Kifisós mediante transporte público desde el aeropuerto y tomar el KTEL. También existen traslados privados, de coste variable.

Cómo moverse por Nauplia y cuánto tiempo quedarse

A pie por el casco antiguo

La mayor parte de los atractivos urbanos se recorren caminando. El casco antiguo es peatonal o de tráfico muy restringido, así que deja el coche fuera de esa zona. Lleva calzado cómodo: el mármol de la plaza Syntagma resbala con lluvia y los escalones de Palamidi piden suela firme.

Coche, taxi o transporte local

El coche resulta útil para playas alejadas, pueblos y excursiones regionales. Para el casco antiguo, lo más cómodo es aparcar junto al puerto y caminar. Un taxi también puede resolver una subida a Palamidi o un trayecto puntual. Si vas a una playa sin vehículo propio, organiza también cómo volver.

¿Un día, un fin de semana o varios días?

Un día en Nauplia puede dar mucho de sí. La diferencia está en si quieres conocer la ciudad o usarla como base para recorrer la región:

  • Un día completo en la ciudad: casco antiguo, puerto y una visita principal, como Palamidi o el Museo Arqueológico.
  • Dos noches: más margen para Nauplia y una salida a los alrededores, según tus horarios de llegada y regreso.
  • Cuatro o cinco días: puedes repartir Micenas, Epidauro, Tirinto, Nemea y las playas sin concentrarlo todo en una jornada.

Mejor época para visitar Nauplia

Primavera y otoño son buenas épocas para caminar por Nauplia y visitar los yacimientos cercanos sin el calor más intenso. Junio y septiembre suelen permitir combinar patrimonio y playa. En julio y agosto conviene dejar las subidas y los paseos sin sombra para las primeras o últimas horas del día. A cambio, el verano ofrece las funciones del Festival de Epidauro.

En invierno encontrarás otro ritmo, más centrado en museos, paseos y tabernas. Puede llover, así que deja algo de flexibilidad en los planes.

Vale la pena coincidir con algún momento especial: la Semana Santa ortodoxa, muy vivida en toda la Argólida. También el Carnaval durante Apokries o el 25 de marzo, Día Nacional, con especial carga simbólica aquí por su papel en la independencia y en la formación del Estado griego. Eso sí, en festivos el alojamiento se encarece y conviene reservar con antelación.

Dónde alojarse en Nauplia

Zonas recomendadas

  • Casco antiguo: cómodo si viajas sin coche y quieres salir del alojamiento directamente a pasear. Hay pequeños hoteles en edificios históricos.
  • Pronia: una alternativa residencial. Comprueba la distancia a pie desde el alojamiento concreto.
  • Acronauplia: destaca por las vistas, pero conviene valorar pendientes, escaleras y acceso con equipaje.
  • Zona del puerto: práctica para combinar el casco antiguo y el paseo marítimo.
  • Tolo: buena opción si la playa tiene mucho peso en tus vacaciones.
  • Aria y Nea Tiryntha: permiten buscar más espacio en las afueras, especialmente si llevas coche.

Alojamiento según perfil de viajero

Para una escapada en pareja, un edificio histórico del casco antiguo puede ser una buena elección. En familia, compara apartamentos, alojamientos rurales y opciones junto a la playa de Tolo. Más que escoger solo por el barrio, fíjate en el espacio, las escaleras y los desplazamientos que tendrás que hacer cada día.

Gastronomía y ambiente local

Tabernas, cafés y terrazas

Se come muy bien en Nauplia, y además en escenarios preciosos: calles empedradas, patios interiores o terrazas frente al mar. Para comparar opciones, alejarse una o dos calles del eje puerto–Syntagma te permite ver otras cartas y precios. Busca las tabernas de los callejones que suben hacia Acronauplia.

Para la sobremesa, puedes buscar un helado de pistacho o mastiha en el casco antiguo. Y si te apetece sentarte a compartir varios platos, entra en un mezedopoleio o una ouzería y pide meze, pequeñas raciones para poner en el centro de la mesa.

Dónde comer bien sin caer en trampas turísticas

Antes de sentarte, mira la carta y los precios. Si vas a pedir pescado fresco, pregunta cómo se cobra y cuánto costará aproximadamente la ración que elijas. Pedir una recomendación en tu alojamiento también puede ayudarte a encontrar una taberna que encaje con lo que te apetece comer.

Productos y platos típicos

En la Argólida puedes probar goges, una pasta tradicional con queso mizithra y mantequilla tostada, y bogana, cordero al horno cocinado lentamente con patatas. Otro plato es la giosa, preparada con carne de oveja o cabra adulta asada durante horas.

También destacan las alcachofas de Iria, con indicación geográfica protegida, y los cítricos de la llanura de Argos. Si te apetece algo sencillo, un zumo de naranja recién exprimido es una buena forma de probar uno de los productos de la zona.

Para beber, los vinos de Nemea (Agiorgitiko) y los blancos de Mantinia (Moschofilero), además del tsipouro, que se pide por botellita acompañado de meze. Y de postre, karydopita de nuez o pasteli de miel y sésamo. Por supuesto, encontrarás también todos los clásicos griegos: ensalada, gyros, moussaka, souvlaki y tzatziki.

Si quieres descubrir más acerca de la gastronomía griega, te recomiendo nuestra guía de qué comer en Grecia.

Información práctica para tu viaje

Qué llevar

Para las fortalezas y los senderos, lleva calzado con buen agarre, agua y protección solar. En Palamidi hay poca sombra. Si piensas ir a las playas de guijarros, los escarpines pueden resultar cómodos. Fuera del verano, añade una capa para la tarde y algo para la lluvia.

Seguridad y servicios

Nauplia se recorre con las precauciones habituales con tus pertenencias en zonas concurridas. Hay farmacias y un hospital en la propia ciudad, integrado en el Hospital General de Argólida. El teléfono europeo de emergencias es el 112.

El idioma es el griego y en el sector turístico podrás comunicarte habitualmente en inglés. Una palabra útil: efcharistó, «gracias». La moneda es el euro. Aunque muchos establecimientos aceptan tarjeta, conviene llevar algo de efectivo para pequeños pagos.

Entradas y horarios de las visitas principales

Palamidi: la entrada general cuesta 20 € y la reducida 10 € para quienes cumplan los requisitos. De mayo a agosto abre de 08:00 a 20:00 y de noviembre a marzo, de 08:30 a 15:30. En abril, septiembre y octubre tiene horarios intermedios. La última entrada es 20 minutos antes del cierre.

Bourtzi: la entrada general al castillo cuesta 7 €. El barco se paga aparte. Su horario cambia según el mes y, en algunos periodos, también entre semana y fin de semana. Pregunta en el muelle por el precio de la travesía y las salidas de ese día.

Museo Arqueológico: la entrada general cuesta 10 €. Abre de 08:30 a 15:30 y cierra los martes, además de los festivos establecidos.

Si vas a llegar por la tarde o en festivo, comprueba el horario de tu fecha antes de organizar las visitas.

Un día en Nauplia y cómo ampliar la estancia

Si dispones de un día completo para la ciudad, esta puede ser una buena manera de repartirlo:

  • Por la mañana: visita Palamidi a primera hora y baja después al casco antiguo. Si prefieres evitar la subida, puedes dedicar ese tiempo al Museo Arqueológico.
  • A mediodía: recorre la plaza Syntagma y sus alrededores, asómate a Agios Spyridon y busca una taberna para comer.
  • Por la tarde: elige entre cruzar al Bourtzi, si los horarios lo permiten, o seguir paseando por el casco antiguo y subir a Acronauplia.
  • Antes de marcharte: reserva un rato para el puerto. Si te quedas a dormir, puedes terminar el paseo al anochecer y cenar después.

Con más días, añade Micenas y Tirinto en una jornada, y Epidauro con una parada en la costa en otra. Después puedes escoger entre playas, bodegas de Nemea o un crucero desde Tolo, según tus intereses. En invierno, los museos y las tabernas ganan protagonismo. En verano puedes sumar una función del Festival de Epidauro.

Mito y leyenda: el origen de Nauplia

Según la mitología, la ciudad debe su nombre a Nauplio, hijo de Poseidón y Amimone, considerado su fundador. Otra figura vinculada a la ciudad es Palamedes, que da nombre a Palamidi. Fue un héroe de la guerra de Troya al que se atribuían inventos como los dados y algunas letras del alfabeto.

Su historia termina mal: Palamedes muere por una conspiración de Odiseo. Su padre, también llamado Nauplio, se venga encendiendo falsas señales de fuego en el cabo Cafereo para hacer naufragar a los griegos que regresaban de Troya. Las genealogías varían según la tradición, pero el episodio ayuda a entender cuánta mitología se esconde detrás de los nombres de esta ciudad.

Otro rincón que merece una visita: el León de los Bávaros

Pocos viajeros llegan hasta el León de los Bávaros, en el barrio de Pronia: una escultura tallada en la roca por Christian Siegel en memoria de los soldados bávaros del rey Otón muertos de fiebre tifoidea en 1833–1834, que recuerda al León de Lucerna.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días necesito para ver Nauplia?

Un día completo permite conocer el casco antiguo, el puerto y una visita principal. Con dos noches tendrás más margen para la ciudad y alguna salida. Si quieres repartir Micenas, Epidauro, Tirinto, Nemea y playas, piensa en cuatro o cinco días.

¿Cuántos escalones tiene realmente Palamidi?

La cifra famosa es 999 escalones, ligada a la leyenda. Los recuentos publicados varían. En la práctica, cuenta con una subida larga, que también puedes evitar llegando en coche o taxi a la entrada superior.

¿Se puede visitar el Bourtzi?

Sí. Reabrió al público en 2023 tras su restauración. Se accede en barco desde el puerto, con frecuencia variable. Confirma las salidas en el muelle el mismo día.

¿Nauplia tiene aeropuerto?

No. Si llegas por el aeropuerto de Atenas, tendrás que continuar por carretera, en coche, traslado privado o combinando transporte hasta Kifisós con el autobús a Nauplia.

¿Hace falta coche en Nauplia?

No para recorrer el casco antiguo y el puerto. Resulta útil para las playas alejadas y las excursiones por la Argólida. Para algún trayecto puntual puedes usar un taxi.

¿Dónde se aparca?

Hay zonas gratuitas junto al puerto. Aparca en los espacios señalizados para turismos y respeta las reservas para residentes, autobuses y otros usos.

¿Es cara comparada con otras ciudades griegas?

Depende sobre todo del alojamiento, la temporada y las fechas. Es una escapada popular de fin de semana, así que compara el precio de tus días concretos. No conviene asumir que siempre cuesta menos que cualquier isla de las Cícladas.

¿Es apta para familias?

Sí. El casco antiguo, el puerto y la playa de Tolo ofrecen planes para combinar paseo y descanso. Para Palamidi, valora el calor y la subida con los niños. Si vais al Bourtzi, ten en cuenta el embarque y las condiciones del mar.

¿Por qué fue capital de Grecia antes que Atenas?

Su puerto y sus fortificaciones le dieron importancia política y estratégica durante la independencia. Fue capital del nuevo Estado antes de que la sede se trasladara a Atenas en 1834.

Juan Taracena
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